A los pies de Cortona, el Parque Arqueológico del Sodo permite encontrarse con la historia en el paisaje donde nació. Los monumentos no están separados del campo: emergen entre prados, laderas y senderos, devolviendo la dimensión real de la ciudad etrusca y de su territorio.
Los melones y la gran escalinata del Sodo
Los dos túmulos funerarios, tradicionalmente llamados «melones», se remontan a la época arcaica. El Túmulo II sorprende por la monumental escalinata-terraza decorada con esculturas y motivos de gusto oriental. Poco más allá, la Tanella di Pitagora, la Tanella Angori y la Tumba de Mezzavia amplían el relato de las necrópolis de Cortona.
Una arqueología para recorrer
El parque se explora a pie o en bicicleta, siguiendo itinerarios que conectan tumbas, tramos de calzadas romanas y otros lugares del territorio. Es un museo sin techo, donde la distancia entre un monumento y otro forma parte de la visita. Caminar por aquí ayuda a comprender lo extensa que era la antigua Cortona y lo profundamente ligada que estaba al valle.